En el sexto capítulo de “Nutrisco a la Carta”, Harry Linzmayer, director continental de Worldchefs para las Américas, abordó cómo la atención personalizada, el conocimiento de los productos y la colaboración con proveedores pueden marcar la diferencia en la vivencia en torno a la mesa.
Una buena preparación es fundamental para cualquier restaurante, pero la experiencia de quienes se sientan en el momento de consumo también se construye a partir del servicio, el cuidado de los detalles y la capacidad de hacerlos sentir cómodos. En una industria donde las expectativas de los consumidores son cada vez mayores, la hospitalidad se ha convertido en un elemento clave para diferenciarse y generar vínculos que perduren.
Ese fue uno de los principales temas abordados en el sexto capítulo de “Nutrisco a la Carta”, vodcast conducido por Felipe Gálvez, chef de Nutrisco, que contó con la participación de Harry Linzmayer, chef, académico, consultor gastronómico y director continental de Worldchefs para las Américas.
Durante la conversación, Linzmayer explicó que la hospitalidad va más allá de ofrecer un buen servicio. Su valor radica en anticiparse a las necesidades de las personas, reconocer sus preferencias y entregar una atención cercana. “Para mí la gente no son clientes míos, sino que son invitados”, comentó el especialista, destacando la importancia de hacer sentir a cada persona como en su propia casa.
El detalle que marca la diferencia
Uno de los puntos centrales del episodio fue la relación entre el servicio y la experiencia gastronómica. Para Linzmayer, acciones como abrir una puerta, acercar una silla o servir un vaso de agua son parte de una buena atención. La diferencia aparece cuando los equipos logran anticiparse a las necesidades del comensal y responder oportunamente ante cualquier dificultad.
En ese sentido, destacó el aporte de mantener una coordinación permanente entre la cocina y el personal de sala, ya que una preparación de calidad puede perder valor frente a un servicio deficiente. “Es muy fácil recordar lo que está mal. Es muy difícil recordar lo que está bueno”, sostuvo el chef, enfatizando cómo los pequeños detalles pueden influir en la decisión de regresar a un restaurante.
El capítulo también contó con la participación del periodista y cronista gastronómico Darío Córdova, quien consultó qué buenas prácticas de hospitalidad observadas en el extranjero podrían aplicarse en Chile. Al respecto, Linzmayer destacó que el país ya ha avanzado en esta materia y que la diferencia está en anticiparse a las necesidades de los comensales, reconocer sus preferencias y entregar una atención que vaya más allá del servicio tradicional.
El rol de la industria alimentaria en la hospitalidad
La conversación también profundizó en las oportunidades que tiene la industria proveedora de alimentos para contribuir a una mejor experiencia gastronómica. Desde esta perspectiva, el trabajo comienza con el conocimiento de las materias primas, su origen y características, elementos que permiten a los equipos de cocina poner en valor los productos y transmitir esa información a los comensales.
Para Linzmayer, otro aspecto fundamental es la relación entre los proveedores y los operadores gastronómicos. Comprender las necesidades de cada cocina, mantener una comunicación directa y anticiparse a sus requerimientos permite desarrollar soluciones más efectivas y fortalecer el trabajo conjunto.
“En la medida que la industria pueda conversar con sus cocinas, es invaluable”, aseguró el especialista, destacando la importancia de generar una colaboración que considere las distintas realidades y exigencias de los establecimientos.
En esa línea, Andrés Hödar, gerente de Food Service de Nutrisco Chile, destacó el valor del trabajo conjunto entre la industria alimentaria y los operadores gastronómicos. “Una buena experiencia gastronómica comienza mucho antes de que el plato llegue a la mesa. En Nutrisco buscamos acompañar a nuestros clientes con productos de calidad y soluciones versátiles que respondan a las necesidades de sus cocinas. Para ello, es fundamental conocer sus desafíos, mantener una relación cercana y contribuir a que puedan ofrecer experiencias que marquen la diferencia para sus clientes y consumidores”.
Finalmente, Linzmayer reforzó la importancia de escuchar y mantener una relación cercana con quienes disfrutan de la gastronomía. “Tú no cocinas para ti, cocinas para el resto”, concluyó el chef.








