El mundo de la gastronomía y la alimentación sostenible está de luto. Carlo Petrini, creador del movimiento internacional Slow Food, dejó el plano terrenal a los 76 años en su natal Bra, Italia, siendo su partida el cierre de una de las voces más influyentes en la defensa de la biodiversidad, la agricultura sostenible y las tradiciones culinarias locales.
Petrini fundó Slow Food en 1986 como una respuesta al avance de la comida rápida y al impacto de la industrialización alimentaria. Tres años más tarde, en 1989, el movimiento fue oficialmente consolidado a nivel internacional bajo el lema de promover una alimentación “buena, limpia y justa”. Desde entonces, su filosofía logró expandirse a más de 160 países, inspirando a chefs, productores, agricultores y consumidores a valorar el origen de los alimentos y el respeto por los territorios y culturas gastronómicas.
Entre sus grandes legados destacan la creación de la red Terra Madre, el proyecto Arca del Gusto y la Universidad de Ciencias Gastronómicas de Pollenzo, iniciativas que transformaron la gastronomía en una herramienta cultural, social y medioambiental.
Su visión convirtió a Carlo Petrini en un referente mundial de la gastronomía consciente y del rescate de las identidades culinarias locales.
Imagen portada: RPF






