Soy Maira, (@maira_sommeliere) brasileña de Río de Janeiro, y vivo en Chile desde hace poco más de 13 años. Llegué al país con formación en Turismo y como guía acreditada por CADASTUR, lo que me permitió iniciar mi camino laboral en el área de la hotelería. Posteriormente, realicé diversos diplomados, entre ellos uno en Patrimonio Cultural, que despertó en mí un profundo interés por el patrimonio vitivinícola y me motivó a dejar la hotelería para ingresar al mundo del vino.
Tuve la oportunidad de trabajar en una gran bodega chilena y fue allí donde descubrí que hablar de vino y conocer sólo la teoría no era suficiente para responder a las exigencias del público. Junto a mi marido, vendimos postres brasileños en el metro para financiar, con mucho esfuerzo, mis estudios de Sommelier. Logramos titularnos y, aun así, sentí que necesitaba seguir profundizando, por lo que obtuve el título de Sommelier Profesional.


Poco después, obtuve mi registro de Guía de Enoturismo por SERNATUR. Con la llegada de la pandemia y el cierre de muchas empresas, tuve la oportunidad —que hoy considero un gran regalo- de no ser desvinculada y de colaborar como apoyo en el área de enología. Aquello me permitió conocer en profundidad procesos que antes sólo había visto de manera teórica, comprendiendo el trabajo en bodega desde dentro, incluidos los cálculos y decisiones técnicas.
Cuando el turismo se reactivó y volví a desempeñarme como guía, sentí nuevamente la necesidad de seguir aprendiendo. En ese momento, mi madre me regaló por mi cumpleaños el curso de Enología y Vitivinicultura de la Universidad de Chile, lo que marcó un nuevo hito en mi formación. Con el tiempo, comprendí que el lugar donde me encontraba ya no me permitía seguir creciendo, por lo que decidí cambiar de bodega y optar por un proyecto más pequeño, al que también me acompañó el público que ya conocía mi trabajo.


En 2025 participé en el premio Mejor Guía de Enoturismo Chile, obteniendo el segundo lugar a nivel nacional, un reconocimiento como Brasileña, lo que reafirmó mi camino. Aún así, sentí que necesitaba una propuesta de valor más alineada con mi visión y mis principios. Decidí dar un paso al costado, perfeccionarme y esperar el proyecto correcto.
Hoy me encuentro desarrollando experiencias de enoturismo en la Viña 4 Almas, junto a un equipo con una visión y valores afines a los míos. Además, tengo una pyme familiar con mi marido (@emporiodebaco), que está dedicada a tés, cafés, accesorios de vino y artesanía en corcho, y realizamos consultorías para restaurantes y capacitaciones en vino, siempre con un enfoque en el respeto por el patrimonio vitivinícola y la experiencia consciente del vino.
Pasión y preferencias
¿Qué es lo que más destacas de este oficio?
La posibilidad de conectar personas con el territorio, de traducir el vino más allá de la copa y convertirlo en una experiencia cultural, humana y consciente. No es sólo explicar un proceso, sino escuchar, interpretar y acompañar, respetando el ritmo y la curiosidad de cada visitante.
Valoro especialmente el compromiso que este trabajo exige con el patrimonio vitivinícola, con quienes trabajan la tierra y con el conocimiento bien entregado. Para mí, este oficio tiene sentido cuando se ejerce con respeto, preparación y vocación, generando experiencias honestas que permanecen en la memoria de las personas.
¿Cuál es tu vino favorito?
Qué difícil pregunta. No tengo un sólo vino favorito, pero siento una conexión especial con los vinos que expresan territorio y patrimonio, especialmente, aquellos elaborados con respeto y mínima intervención.


Entre mis cepas favoritas está el Syrah de altura, y en Chile uno de los vinos que más me marca es Tococo, del Viñedo Alcohuaz en el Valle de Elqui, por su identidad y carácter único. A nivel internacional y aún adentro de nuevo mundo, me atraen profundamente los vinos con historia, como el 3V – Shiraz de Casa Madero, que conecta pasado, territorio y tradición.
Prefieres, ¿tinto, blanco o rosé?
Que difícil, pero me encantan los vinos tintos.
¿Qué cosecha prefieres?
2010 Valle del Maipo y 2018 de Valles Secano de Chile.
¿Qué lugar destacas por su forma de hacer vino?
Patricio Letelier en Quinta de Tilcoco.
Experiencias memorables y recomendaciones
¿Cuál ha sido tu mejor maridaje y dónde?
Después de visitar la Viña Casa Marín y degustar su Sauvignon Blanc “La Vigésima Cosecha”, quedamos con tantas ganas de seguir la experiencia que, de camino, compramos ostras y preparamos ostras a la parmesana para acompañarlo. Fue un maridaje perfecto: fresco, intenso y lleno de sentido. Fuimos al cielo y volvimos. ¡Qué rico vino y qué rico maridaje!

¿Cuál ha sido tu peor experiencia o anécdota en el mundo del vino?
Mi peor experiencia —que hoy recuerdo con humor— ocurrió durante un recorrido guiado, justo en el momento de la cata de un vino tinto. Una turista sufrió una descompensación inesperada que requirió asistencia inmediata. Mientras continuaba explicando las notas de cata, tuve que pedir apoyo por radio para que el equipo retirara discretamente a la visitante y asistiera a su familia, que claramente necesitaba ayuda.
Fue un momento muy desafiante que me enseñó, una vez más, que ser guía también implica contener, reaccionar con rapidez y cuidar la experiencia de todos, incluso en situaciones completamente inesperadas.
¿Cuál lugar (es) destacas para comer y beber en Chile?
BBB (bueno, bonito y barato + pasarlo bien): Restaurant La Chimenea, ubicado en Santiago Centro, a pasos de La Moneda. Un clásico para comer bien, disfrutar sin pretensiones y pasar un muy buen momento.
Turisteando (comer caro y que valga cada peso): Boca Nariz. Sí, es caro, pero cada peso lo vale: servicio impecable, cocina de alto nivel y maridajes que realmente elevan la experiencia a otro nivel.
Black Bar (Casino Monticello): Si vas a jugar —entre ganar y perder— al menos come bien. Este lugar ofrece una experiencia gastronómica con maridajes de vino y destilados a otro nivel. No es un espacio para ir a catar, pero el chef logra maridajes que sorprenden y elevan la experiencia.
Visión profesional y futuro
¿A quién admiras en el mundo del vino y por qué?
Sólo uno… imposible. Cuatro grandes nombres del mundo del vino en Chile: Gonzalo Rojas, Pascual Ibáñez, Alejandro Hernández y Patricio López. Profesionales que han marcado mi camino, con identidad y visión en la vitivinicultura chilena.


¿Cómo ves el mundo de los sommelier en Chile?
Está en un momento de cambio. Muchas empresas han tendido a dejar de lado la figura del mesero con conocimiento profundo y bien valorado, cuando la sommelería va mucho más allá del simple servicio de vino. Al mismo tiempo, es positivo ver cómo cada vez más profesionales del rubro están tomando conciencia de su valor, fortaleciendo su identidad y posicionándose con mayor claridad.
¿Cuál es tu próximo paso a seguir?
Seguir estudiando y perfeccionándome, porque invertir en conocimiento nunca está de más y siempre se traduce en un mejor servicio. Al mismo tiempo, continuar desarrollando mi Pyme, con foco en fortalecer la experiencia y la calidad del servicio que ofrezco a los turistas en la Región Metropolitana.
¿Realizas curso, talleres, asesorías?:
Sí. Actualmente, junto a mi marido, realizamos capacitaciones en servicio para restaurantes, enfocadas en meseros y garzones. Además, ofrecemos catas y degustaciones de vinos, y asesorías en servicios de enoturismo, orientadas a mejorar la experiencia del visitante y el estándar de atención.
¿Quieres saber más?
Puedes contactar a Maira a través de estos canales.
Instagram: @maira_sommeliere
Mail: [email protected]
Por: Caro Aliaga M.
Imágenes: Cedidas.





