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Consejos de Carla Silva, Tea Sommelier: «Elegir un té, incluso en lo cotidiano, es también un ejercicio de aprendizaje»

té

En un contexto donde el té forma parte del cotidiano de millones de chilenos, pero aún queda camino por recorrer en su comprensión y valoración, la mirada de una tea sommelier se vuelve clave para profundizar en esta bebida milenaria.

Desde una perspectiva que une ciencia, cultura y experiencia sensorial, los consejos de expertos como Carla Silva invitan a detenerse, observar y redescubrir el té más allá de lo automático.

Es aquí que, a través de una serie de recomendaciones prácticas, la especialista propone aprender a “leer la hoja”, respetar sus tiempos y comprender que cada taza es una experiencia única. Más que reglas rígidas, se trata de desarrollar sensibilidad, curiosidad y criterio, abriendo paso a un consumo más consciente, donde el té se bebe, se vive, se interpreta y se disfruta en toda su dimensión.

¿Cuáles son los tips básicos para catar un té para principiantes?

Lo primero es entender que, para comenzar a profundizar en el mundo del té, es fundamental volvernos conscientes de los aromas y sabores. Catar té no es memorizar descriptores, sino aprender a escuchar lo que la taza nos dice, poniendo todos los sentidos a disposición: vista, olfato, gusto y hasta la textura en boca.

Es importante degustar antes de catar. La degustación permite familiarizarse con el té, mientras que la cata incorpora un enfoque más técnico y comparativo. Para ello, recomiendo contar con algunos accesorios básicos: una balanza, una tetera o cuenco blanco de cerámica, que permite observar mejor las hojas y el licor, y agua de buena calidad.

Otro tip clave es anotar todo: sensaciones, aromas, sabores, cambios a lo largo de la infusión. Catar es entrenar la memoria sensorial. Idealmente, hacerlo acompañado, invitando a otras personas a probar, porque escuchar otras percepciones amplía nuestro propio registro y nos ayuda a entender que no existe una única respuesta correcta.

Finalmente, aconsejo tomar talleres o cursos de introducción, no sólo uno, sino vivir distintas experiencias formativas. Estar con personas que están comenzando, guiadas por docentes cercanos, ayuda a perder el miedo a equivocarse. En el mundo del té no se trata de acertar, sino de aprender a observar, comparar y disfrutar el proceso.

¿Qué puntos debemos saber al momento de elegir un té?

Al momento de elegir un té, lo primero es hacerse preguntas simples: ¿para qué momento del día lo quiero?, ¿busco algo estimulante o algo más suave?, ¿lo quiero para disfrutar solo o para compartir? El té no se elige sólo por el nombre, sino por el contexto en que lo vamos a beber.

Siempre digo que cada té es un traje a la medida. En la Academia comenzamos trabajando con los tés que se encuentran comúnmente en el comercio, y muchas veces las personas dicen “este té es malo”. Sin embargo, cuando lo degustamos de manera consciente y con su preparación correcta, la sorpresa es enorme. No siempre el problema es la hoja, sino cómo fue preparada o entendida.

Imagen: Arsham Baseri

Un buen sommelier debería ser capaz de transformar un té considerado simple o mal valorado en una taza con presencia y virtudes destacables, leyendo bien la hoja y respetando sus límites. Por eso, más que descartar un té, es importante aprender a observarlo, conocerlo y prepararlo adecuadamente.

Elegir un té, incluso en lo cotidiano, es también un ejercicio de aprendizaje. No se trata de partir por lo más exclusivo, sino de desarrollar criterio, sensibilidad y respeto por la taza que tenemos enfrente.

¿Cuáles son los errores más graves al beber un té, según tu apreciación?

El error más común es no respetar la hoja: usar agua inadecuada, temperaturas incorrectas o tiempos excesivos de infusión. Eso puede arruinar incluso un buen té. A esto se suma el consumo automático, sin atención, donde el té se transforma sólo en un líquido caliente y se pierde toda su dimensión sensorial.

Otro error frecuente es creer que el té es siempre igual y prepararlo todo de la misma forma. Cada té es un traje a la medida y requiere ser leído. También se banaliza cuando se utilizan conceptos erróneos o se prometen efectos sin sustento técnico o científico.

Finalmente, uno de los errores más graves es descartar un té sin entenderlo. Muchas veces un té mal valorado es simplemente un té mal preparado. Con técnica y conocimiento, incluso un té simple puede transformarse en una taza con presencia y virtudes destacables.

¿Cuáles son las últimas tendencias en té en Chile y el extranjero?

A nivel internacional, el consumo de té verde continúa en alza, impulsado por una búsqueda creciente de productos naturales, orgánicos y sustentables. Dentro de este escenario, el té matcha ha experimentado un crecimiento exponencial: su incorporación en gastronomía y bebidas ha sido tan intensa que, durante el último año, la demanda llegó a superar la oferta, generando quiebres de stock y abriendo una conversación necesaria sobre calidad, origen y uso responsable.

Imagen: Max Chen

En paralelo, los amantes del té buscan hoy vivir experiencias reales en restaurantes, hoteles y cafeterías. Ya no basta con ofrecer una taza de té; se espera buena hoja, correcta preparación y un servicio con relato. La gastronomía, en constante movimiento, ha comenzado a integrar el té de manera más protagónica, a través de maridajes, mocktails y propuestas como Yumcha, restaurante chileno que ha sabido posicionar al té como eje de una experiencia gastronómica de alto nivel.

En Chile, este escenario se cruza con una gran oportunidad: el desarrollo de tea blends de autor con identidad nacional. Nuestra biodiversidad de flores, hierbas y frutos permite crear mezclas únicas, con relato y sentido de origen. Chile no sólo consume té, lo transforma, y tiene el potencial de posicionarse como un referente creativo y natural con innovación gastronómica en sabores y aromas en el mundo del tea blend.

¿Cuáles son los principios básicos detrás de los maridajes de té y comida?

El primer principio es conocer el perfil sensorial del té: su cuerpo, astringencia, dulzor, umami y aromas. El té no debe competir con el plato, sino acompañarlo, equilibrarlo o realzarlo, tal como ocurre con el vino, pero con una versatilidad mayor.

Existen maridajes por afinidad, cuando té y comida comparten perfiles similares, y por contraste, donde el té limpia, refresca o equilibra una preparación más intensa. También es clave considerar la intensidad del plato, la textura, el nivel de grasa y la temperatura de servicio.

Finalmente, el té permite maridajes únicos, especialmente con dulces y preparaciones gastronómicas complejas, donde su capacidad aromática y su diversidad de estilos lo convierten en una herramienta muy potente dentro de la experiencia culinaria.

¿Puedes compartir algunos principios básicos de servicio y protocolo del té?

El servicio del té va mucho más allá de preparar una infusión. Es fundamental explicar el té o Tea Blend que se va a servir, involucrando a quién lo va a beber, compartiendo su origen, historia o alguna característica sensorial relevante. Esto transforma el acto de beber té en una experiencia y no sólo en una bebida más.

Imagen: Angello Pro

Otro principio clave es considerar el contexto del servicio. No es lo mismo servir té en un restaurante, una cafetería, una librería con cafetería o un formato “al paso”. Cada espacio tiene recursos distintos: tipo de tetera o hervidor, calidad del agua, accesorios disponibles, tiempo real de infusión y nivel de capacitación del personal. Entender estas variables permite adaptar el servicio sin sacrificar calidad.

Desde ahí, se desprenden algunos principios prácticos (tips) que marcan la diferencia:

  • Vajilla adecuada y funcional, que sea coherente con el concepto del lugar y fácil de lavar en un entorno comercial.
  • Respeto por los tiempos de infusión, considerando la operación real del local y no sólo el ideal teórico.
  • Personal capacitado, especialmente, el garzón o barista para recomendar el té correcto como acompañamiento o después de la comida.
  • Adaptación al formato, ya sea un foodtruck, carro de servicio o restaurante formal: siempre existen técnicas para servir un buen té, incluso en formatos rápidos.

Incluso cuando el té no es el foco principal del negocio, como en una librería o café cultural, un buen servicio puede transformar ese momento en una experiencia extraordinaria, elevando la percepción del lugar y del té mismo.

Tendencias actuales

¿Cómo incorporas el té en mocktails y qué variedades recomiendas?

Todo parte por la creatividad y por conocer profundamente el perfil sensorial del té. No todos los tés reaccionan igual frente a otros ingredientes: por ejemplo, no a todos les queda bien la leche; algunos pierden estructura y se vuelven planos. Con los mocktails ocurre exactamente lo mismo. Para mí, preparar un mocktail es tan serio y creativo como preparar un cóctel: hay equilibrio, intención y técnica.

Siempre recomiendo partir desde la coctelería clásica. Elegir un cóctel que te guste, por ejemplo, un mojito y, desde ahí, comenzar a experimentar reemplazando el alcohol por té. El té pasa a cumplir el rol estructural del destilado, aportando cuerpo, aroma, taninos y carácter.

Un punto clave: cuando trabajamos mocktails con varios ingredientes, el té debe estar más concentrado. Lo ideal es infusionarlo en caliente y dejarlo enfriar en su propia agua. Esto evita que el té se pierda entre los demás componentes y asegura presencia en boca.

Una escuela a recomendar:

Siempre recomiendo comenzar con formación presencial, especialmente, en las etapas iniciales. El té es un producto profundamente sensorial y su percepción se ve influida por múltiples factores como agua, temperatura, tiempo, utensilios y contexto, que se comprenden mucho mejor a través de la experiencia directa.

Para quienes se inician, recomiendo los cursos y talleres para principiantes de La Tetería, que entregan una base sólida y accesible. En el ámbito del Tea Blend, recomiendo la Academia Chilena de Tea Blend, donde hemos desarrollado una metodología propia basada en principios de la industria alimentaria y en el desarrollo de productos, con el objetivo de profesionalizar la creación de mezclas de té y llevarla a un estándar técnico y replicable.

Existen también escuelas internacionales muy valiosas, como Peichen Tea Palace, que enseñan desde la mirada de las escuelas tradicionales chinas, aportando una comprensión cultural y ancestral del té.

Dicho esto, siempre invito a estudiar en distintos lugares. El té tiene más de 5.000 años de historia y no existe una única verdad sobre cómo prepararlo o elaborarlo.

Mucho del conocimiento se construye desde la experiencia. Los datos duros están en los papers científicos, que nos ayudan a comprender la planta, su comportamiento en el agua y sus propiedades; pero la diversidad de procesos productivos, estilos de elaboración e innovación constante nos recuerda que, incluso estudiando mucho, sólo alcanzamos a conocer una gota de un océano inmenso.

Imagen portada: Sergey N.

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