En Guanaqueros, frente al mar y lejos de los circuitos gastronómicos tradicionales, existe un lugar que invita a viajar sin necesidad de tomar un avión: Kumsal Café, una cafetería y cocina turca que combina sabores auténticos, objetos traídos desde Estambul y una historia familiar marcada por la migración, la memoria y el deseo de compartir cultura a través de la comida.


La historia de Kumsal comienza mucho antes de abrir sus puertas en la Región de Coquimbo, pues surge a partir de una vivencia profunda en Turquía donde Constanza, una de sus fundadoras vivió durante cinco años. Fue en ese tiempo y, especialmente, durante un viaje que realizó junto a Ema, su madre, por callejones, bazares y barrios llenos de lámparas de colores, cuando se encendió la idea de crear un espacio que evocara esa sensación de hogar, calma y descubrimiento que ofrece la vida cotidiana turca.

Ese anhelo tomó forma en Guanaqueros hace un año, donde Ema decidió emprender y dar vida a este proyecto que no es sólo una cafetería, sino que es una experiencia cultural. Desde la decoración hasta la vajilla, muchas de las piezas fueron traídas directamente desde Turquía, incluyendo loza, teteras, tazas y textiles adquiridos en el Gran Bazar. Cada rincón del local busca transportar al comensal a otro lugar, sin perder la cercanía y calidez del servicio local.
Propuesta gastronómica
La propuesta gastronómica de Kumsal Café se basa en el respeto por la tradición culinaria turca, pero con una adaptación consciente al paladar chileno.

Aquí se invita a descubrir y los ingredientes son clave: aceitunas, especias, pasta de tomate, té y café son en su mayoría importados, mientras que los productos frescos se compran a diario en la zona, garantizando calidad y frescura.

En la carta conviven preparaciones ideales para compartir y otras pensadas para una experiencia más íntima. Destacan las tablas meze, verdaderos recorridos por la cocina turca, que incluyen hummus con tahini, moussaka de berenjena asada, yogur griego hecho en casa con pepino y especias, ensaladas de aceituna, hojas de parra rellenas, falafel y makdush, entre otros. Todo aderezado con aceite de oliva extra virgen y hierbas que aportan frescor y profundidad.

Entre los platos más reconocibles para el público local está los Rellenos, verduras como ají, papa, hojas de parra rellenas con especias turcas y con carne o carne vegetal; el Falafel con pasta de yogurth griego y pepino, y el Shawarma o döner kebab, en su nombre original, preparado con capas de hummus, vegetales frescos, cebolla con sumac y carne, pollo o versión mixta. Una preparación generosa, equilibrada y llena de matices.
Dulces, café y rituales
El mundo dulce también tiene un rol protagónico. El baklava, en distintas versiones y formatos, es elaborado cuidando el equilibrio del almíbar para no resultar empalagoso. Se suma el lokum, dátiles rellenos de nuez y galletas inspiradas en las estaciones del año, pensadas para acompañar un buen café o té turco en distintas variedades como manzana y granada.



Y es que en Kumsal Café, el café no es sólo una bebida: es un ritual. Parte de la experiencia incluye explicar su origen, cómo se sirve y cómo se disfruta, reforzando la idea de que aquí se viene a comer, a aprender, compartir y vivir Turquía desde la mesa.
Más que comida: una experiencia cultural
A esta experiencia sensorial se suma el Narguile, uno de los grandes atractivos de Kumsal Café. Disponible en distintos sabores frutales y especiados, invita a disfrutar con calma, sin apuros, tal como se vive en Turquía. El ritual del narguile permite compartir, conversar y relajarse por una hora o incluso más, convirtiéndose en un complemento ideal para acompañar un café, un té o alguna de las tablas de la casa, especialmente durante las tardes y noches en la costa de Guanaqueros.


Kumsal Café también apuesta por generar comunidad a través de eventos especiales, donde la gastronomía y la cultura se viven de forma más intensa. Un ejemplo es la Noche Turca, que se realizará el próximo 31 de enero, una velada pensada para sumergirse en sabores, aromas y tradiciones del país euroasiático.

Quienes visitan Kumsal Café se encuentran con un relato honesto y cercano. El equipo se toma el tiempo de explicar, de contextualizar sabores y de derribar mitos, aclarando que la cocina turca no es árabe ni siria, sino una tradición propia, diversa y profundamente identitaria.
En tiempos donde la gastronomía busca entregar experiencias e historias reales, Kumsal Café se posiciona como un espacio con alma, donde cada preparación tiene sentido y cada objeto cuenta un viaje. Un imperdible para quienes recorren la costa de la Región de Coquimbo y buscan algo distinto, auténtico y hecho con cariño.
Dónde:
Avda. Costanera 2501, esquina Esmeralda, Guanaqueros.
Instagram: @kumsalcaffe
Horarios: Martes a domingo de 12:00 a 23.30 (temporada alta).
Son petfriendly
Imágenes, texto y video: Caro Aliaga M.

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