Pero lo hace con un secreto: las prepara con ingredientes 100% naturales, sin manteca y no las fríe sino que las hornea para que sean intrínsecamente livianas. Con la baja en las temperaturas y de la mano de su chef y socio Eduardo Quezada, la panadería artesanal La Farola, acaba de inaugurar la temporada de sopaipillas. Pero no cualquier sopaipilla: siguiendo la propia tradición de esta panadería, Eduardo las prepara horneadas. “Como muchos de los productos que tenemos en La Farola…